La historia de los records de velocidad en moto

Al igual que la consecución de récords de velocidad en el agua, en el aire y sobre cuatro ruedas, los intentos de batir el récord sobre dos ruedas también gozan de una larga tradición. ¿Y qué podría ser más adecuado para un récord de velocidad sobre dos ruedas que una motocicleta adaptada especialmente?

Tras los primeros records no oficiales, establecidos por Glenn Curtiss en el inicio del siglo XX en Yonkers (Nueva York) y en Ormond Beach (Florida), Gene Walker estableció el primer récord de velocidad reconocido oficialmente por la Federación Internacional de Motociclismo en 1920: Walker alcanzó la impresionante velocidad de 104,12 mph (167,57 km/h) sobre una Indian en Daytona Beach (Florida).
El record  se batió a lo largo de la década de 1930. En 1937, Ernst Jakob Henne estableció un récord en la autopista A3 en Alemania, que se mantuvo durante más de una década - en gran medida debido al estallido de la Segunda Guerra Mundial: Henne llegó a las 173,68 mph (279,51 km/h) sobre el sillín de una BMW.

Los años de la posguerra fueron dominados por el duelo entre Triumph y NSU. Hasta entonces, los intentos de récord siempre habían tenido lugar, ya sea en una playa o en un tramo cerrado de la autopista. Sin embargo, en 1956, en el Salar de Bonneville en el estado norteamericano de Utah se batió su primer récord mundial: Johnny Allen estableció una velocidad máxima de 193,730 mph (311,778 kmh) sobre su "Trimph Devil's Arrow".
Wilhelm Herz, sobre una NSU, rompió el récord de Allen, piloto de Triumph, en el mismo año, elevando el listón a 211,4 mph (340,2 km/h). Este record convirtió a Herz en el primer hombre en romper la barrera de las 200 mph, pero su récord duraría sólo 33 días, antes de que Triumph reconquistara la cima de la mano de Johnny Allen, quien estableció una velocidad de 214,5 mph (348,9 km/h) sobre la "Texas Ceegar".
William Johnson (1962) y Robert Leppan (1966) subieron la apuesta de Triumph, antes de que el fabricante británico de motocicletas dejara de lado su programa de intentos de récord - hasta el momento. En la década de 1970, los records se los llevaron Yamaha, Harley Davidson y Kawasaki, hasta que David Campos lograra una velocidad de 322,150 mph (518,449 km/h) sobre el sillín de una Harley Davidson. Este récord se mantuvo hasta el nuevo milenio.

El 3 de septiembre de 2006, el récord mundial fue por primera vez para Suzuki. Rocky Robinson corrió por las salinas a una velocidad de 342,797 mph (551,678 km/h) con la "Ack Attack". Apenas dos días después, Chris Carr registró 350,884 mph (564,693 km/h) sobre una "BUB Seven", rompiendo la barrera de las 350 mph por primera vez.

En los años siguientes, el récord mundial cambió de manos en varias ocasiones entre Robinson sobre la Suzuki Ack Attack y Carr sobre la BUB Seven, hasta que Robinson finalmente estableció el récord actual de velocidad sobre  motocicleta en 376,363 mph (605,697 kmh) el 25 de septiembre en 2010.

A título comparativo el récord mundial de velocidad en tierra para automóviles es actualmente de 763,035 mph (1.227,985km/h) y se estableció en 1997 por Andy Green al volante del Thrust SCC. Castrol también participó en este record siendo la 21ª vez que el récord de velocidad en tierra es batido con Castrol como socio.
En tan sólo unos días, Castrol fijará su mirada en un nuevo récord mundial, esta vez en colaboración con Triumph. La opción elegida será la "Castrol Rocket", impulsada por "Castrol Power1" y diseñada para batir el récord mundial de velocidad en tierra para motocicletas en el Salar de Bonneville en el estado norteamericano de Utah.

Desde que Johnny Allen alcanzara la velocidad de 193,70 mph (311,778 kmh) con la Devil's Arrow en 1956, todos los récords de velocidad en tierra se establecieron en Bonneville. El primer intento de batir el record se remonta a 1914. Por ello, Bonneville está celebrando su 100 aniversario este año.

Ya se puede sentir la expectación entre todos los implicados, y esto se va a incrementar en los próximos días. "Lo realmente especial acerca de Bonneville Land Speed ​​Racing es la gente", dice el piloto del "Castrol Rocket" Jason DiSalvo. "Las condiciones son tan desafiantes que durante los últimos 100 años, los corredores, teniendo poco en común, se han unido para apoyarse y alentarse mutuamente en convertirse en los más rápidos del mundo.
LO REALMENTE ESPECIAL ACERCA DE BONEVILLE LAND SPEED RACING ES LA GENTE. LAS CONDICIONES SON TAN DESAFIANTES QUE DURANTE LOS ÚLTIMOS 100 AÑOS, LOS CORREDORES, TENIENDO POCO EN COMÚN, SE HAN UNIDO PARA APOYARSE Y ALENTARSE MUTUAMENTE EN CONVERTIRSE EN LOS MÁS RÁPIDOS DEL MUNDO
JASON DISALVO, PILOTO DEL CASTROL ROCKET